El derecho a la pereza

enero 23, 2009 § 3 comentarios

“Trabajad, trabajad, proletarios, para aumentar la fortuna social y vuestras miserias individuales; trabajad, trabajad para que haciéndoos cada vez mas pobres, tengáis más razón de trabajar y ser miserables. Tal es la ley inexorable de la producción capitalista.”

Siguiendo con mi lectura de libros de la editorial Anagal, les incluyo en este post el libro (el texto completo): Derecho a la pereza, de Paul Lafargue (1883).  Un dato anecdótico: Paul Lafargue era el yerno de Marx, y no se atrevió a publicar este libro hasta que Marx murió.

En tiempos donde el trabajo es el protagonista absoluto de nuestras vidas (al menos en el tiempo dedicado) y en esta sociedad productora y consumista, el autor nos presenta una mirada radicalmente opuesta a nuestra forma de vida,  nos ayuda a revisarla, un razonamiento que puede ayudarnos a comprender mejor algunas estructuras de pensamiento. 

Mas allá de lo que cada uno de nosotros piense, mas allá de las ideologías, subo este tipo de material ya que me parece imprescindible su análisis, su reflexión para después poder sacar conclusiones reales, y fundamentalmente: pensadas por cada uno de nosotros. Recordemos que la información nos hace libres.

Algunos fragmentos imperdibles:

“Esa locura es el amor al trabajo, la pasión moribunda del trabajo, que llega hasta el agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y de su prole.”

“Para el español, en quien el animal primitivo no esta atrofiado, el trabajo es la peor de las esclavitudes.”

“Los trabajadores, al cooperar con la acumulación de capitales productivos, contribuyen por sí mismos al acontecimiento que, tarde o temprano, deberá privarles de una parte de sus salarios.”

“La clase obrera, al encoger su vientre, ha desarrollado desmesuradamente el vientre de la burguesía, condenándola al sobreconsumo.” 

Y la que mas me gusta… “Si desarraigando de su corazón el vicio que la domina y envilece su naturaleza, la clase obrera se alzara en su fuerza terrible para reclamar, no ya los Derechos del hombre, que son simplemente los derechos de la explotación capitalista, ni para reclamar el derecho al trabajo, que no es más que el derecho a la miseria; sino para forjar una ley de hierro que prohibiera a todo hombre trabajar más de tres horas diarias, la Tierra, la vieja Tierra, estremeciéndose de alegría, sentiría agitarse en su seno un nuevo mundo…”

El libro en pdf:  el-derecho-a-la-pereza1

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§ 3 respuestas a El derecho a la pereza

  • German dice:

    Te acordas? “No naci para trabajar”

  • German dice:

    Agrego algunos datos de la descendia de K. Marx:
    Marx tuvo, entre otros, tres hijas: Jenny Longuet, Eleonora Aveling y Laura Lafargue, apellidos de sus maridos respectivos.
    La mayor Jenny Longuet, se casó con el militante socialista francés Charles Longuet y fué madre del diputado socialista Jean Longuet. (tengo algun parentesco via paterna, lejano).
    La segunda (Eleonora) descubrio que su marido Aveling la engañana con otra mujer y se suicidó.
    La tercera (Laura) se casó con Paul Lafargue y se suicido junto con su marido como tenian planificado hacía tiempo.

  • Ali dice:

    Se puede afirmar que en el sistema de economìa liberal que vivimos, el trabajo tambièn es “el opio del pueblo”

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