Finanzas éticas, Error104

28 09 2009

Gracias Marto por esta info!

La verdad que lo que dice me gusta, me atrae, aunque no tengo super claros los detalles técnicos del planteo. Comercio Justo, microfinanzas, bancos éticos, son bases de un mundo que me gustaría vivir.

Aclaración nro. 1: Cuando salió estuve a punto de postear el error de la división equivocada, pero gracias a mi amigo Oso no lo hice.

Aclaración nro. 2: Muchas organizaciones sociales, éticas y solidarias haríamos un desastre (positivo) con usd 104 por persona.

Acá la web: http://www.error104.com/





Ramadan, desde allá.

28 08 2009

Verónica es mi amiga que vive en Palestina, a quien ya he posteado en este blog.

Siento que cuando me escribe me regala experiencias que están muy distantes de mi día a día, y creo que dan luz sobre como viven en otras partes del mundo. Aparte me gustó el contraste entre religiones que plantea, que puede hacernos pensar un poco.

“Es el tercer día del segundo Ramadán que vivo en una sociedad musulmana. Como en el primero, siento una profunda admiración por la fe, abnegación y la capacidad de sacrificio que tienen los creyentes y practicantes del Islam. Desde que el sol se asoma hasta que se esconde, los musulmanes renuncian a todos los placeres mundanos. Esto incluye comer, beber – incluso agua -, fumar y tener relaciones.

Los meses en el calendario islámico dependen de las fases de la luna. Por tanto, no tienen fechas fijas, sino que varían de año en año. Durante los últimos años, el Ramadán ha caído en verano, lo que significa que los días son más largos. Amanece a las 4:30 am y atardece a las 7:30 pm. Son quince horas de ayuno en las que se ve a la gente en la calle sonriente y feliz. Los restaurantes permanecen abiertos preparando el “iftar” o “des-ayuno”, y hay colas interminables en las panaderías donde venden el “Kataief”  - dulce tradicional de Ramadán que tiene forma de empanada, y que se rellena con nueces, pistacho y almendras, o con queso, y se baña con almíbar -.

Desde las dos o tres de la tarde, empieza la preparación del iftar. Tradicionalmente, Ramadán es un mes de invitaciones de familiares y amigos a compartir el rompimiento del ayuno. Al sonar la oración del atardecer (Magreb), que es la penúltima del día, se hace una pequeña oración y se comen unos dos o tres dátiles con yogurt (buttermilk) porque son fuente natural de energía. Después se toma un poco de sopa de verduras, a lo que sigue un plato de “Fatoush” (ensalada árabe con crutones). Luego viene el plato fuerte, que varía de un día a otro. De postre, el famoso kataief.

El mundo islámico, al menos en esta parte del mundo, se ha contagiado de la tradición occidental de las luces para conmemorar las fiestas. Los almacenes y los sitios principales de la ciudad se visten de luces de colores y en muchas de las casas se ilumina la luna creciente con la estrella, símbolo del Islam. El ambiente se siente similar al de Navidad, guardadas las diferencias.

En mi caso personal, Ramadán es un mes alegre y difícil a la vez. No soy musulmana, pero mi familia política y casi todos los que me rodean lo son. Me siento inclinada a ayunar con ellos por solidaridad, y como un ejercicio espiritual personal, pero soy incapaz del nivel de sacrificio de los musulmanes. Eso me confronta conmigo misma, y con la dolorosa realidad de la mediocridad de los cristianos.

La sociedad musulmana, con todos sus defectos y fallas, es una sociedad donde la conciencia de Dios es absoluta. Se refleja en la conducta de la gente, así como en la percepción de la vida (muy particular en el caso palestino) y el uso del lenguaje. Esta realidad puede ser inconsecuente para un no-creyente. En mi caso, sin embargo, es una evidencia permanente de lo que significa creer en Dios, obedecer sus preceptos, y del impacto que esto tiene en la vida diaria (con mayor razón aún cuando la vida es tan difícil y dolorosa). Es también una constatación del conformismo y apatía de “mi mundo”, el occidental,  en cuanto a Dios, la religión y la vida trascendente.

Vivo en Palestina, la que ya se llamaba Palestina en tiempos del imperio romano (y que por azares de la historia está desapareciendo gracias a los pasos forzados del nuevo estado de Israel). Recorro los mismos caminos que recorrieron Jesús y los profetas. Voy con frecuencia a Jericó, al desierto donde Jesús  ayunó por cuarenta días y cuarenta noches, y vivo rodeada de una mayoría musulmana que sigue mejor su ejemplo que tantos de los que nos decimos cristianos, sea de la dominación que sea.  En Tierra Santa, no aprendo de los cristianos (que son muchos). Aprendo de los musulmanes. Eso me da tristeza y alegría a la vez por poder vivir esta experiencia.

Eso sí, cualquier sentimiento de nostalgia desaparece cuando llego a la mesa servida después del atardecer, y ahogo todas mis penas en la comida suculenta que no me he ganado con el mismo sacrificio musulmán, pero que disfruto más que cualquiera!”





Somos la gente que estábamos esperando

5 08 2009

Elegí este texto, porque me parece extraordinario, eso: fuera de lo ordinario. (Lo subrayado es mío)

Me llegó el libro, y con el libro la frase, y con la frase el blog.

El concepto: “Somos la gente que estábamos esperando” penetra en mi interior de una manera extraña, certera, concreta, y me ilusiona, me anima.

Espero que a ustedes también.

Salud!

MENSAJE DE LOS ANCIANOS HOPI

Estuvieron diciéndole a la gente que ésta es la Undécima Hora.
Ahora deben regresar y decirle a la gente que la Hora ha llegado.

He aquí las cosas que deben considerarse:
¿Dónde están viviendo?
¿Qué están haciendo?
¿Cuáles son sus relaciones?
¿Están en el vínculo correcto?
¿Dónde está el agua?

Conozcan su huerto:
Es tiempo de que pronuncien su Verdad.
De que construyan su comunidad.
Sean buenos unos con otros.
Y no busquen fuera de sí mismos al líder.

¡Esta podría ser una buena época!

Hay allí un río que fluye muy rápido.
Es tan grande y raudo que asustará a algunos.
Tratarán de aferrarse a la orilla.
Sentirán que son destrozados y sufrirán mucho.

Sepan que el río tiene un destino.
Los mayores dicen que debemos soltar la orilla
Y deslizarnos hacia el centro del río.
Manteniendo abiertos los ojos, y las cabezas por encima del agua.

Vean quién está allí con ustedes y celebren.

A esta altura de la historia, no tomaremos nada como personal
Y mucho menos a nosotros mismos,
Pues en el momento en que lo hacemos
Nuestro crecimiento y viaje espiritual se detienen.

La época del lobo solitario concluyó.
¡Reúnanse!

Cancelen la palabra combate en su actitud y vocabulario.

Todo lo que hagan desde ahora debe hacerse de modo sagrado
Y celebrando.

Somos la gente que estábamos esperando.

Nacion Hopi – Oraibi, Arizona





Si fuesemos solo 100…

22 04 2009

Hace un tiempo daba vueltas por Internet un mail que, mediante estadísticas, explicaba las relaciones numéricas del mundo. Con esta información, Toby Ng Kwong, armó unos diseños increíbles, que grafican estas estadísticas. (Hacé click acá para ver muchos mas)

Pensar como si fuésemos una comunidad pequeña de 100 personas facilita mucho la comprensión de las diferencias, y me obliga a tener una mirada mas amorosa de los habitantes del planeta, donde me planteo que si realmente fuésemos 100 no permitiríamos muchas cosas de las que pasan en el mundo. Y fundamentalmente como las cosas que creemos que son obvias: comida, libertad, etc, en realidad no lo son, son solo privilegios para la minoría

 

comida

 

libertad





¿Cómo vamos a hacer con estos políticos?

20 04 2009

Nuestra clase política me da vergüenza ajena, y propia. (Ni esto ni lo que sigue es una novedad, por si queres ir directo al chiste)

Me cuesta pensar como haremos como país para salir de la crisis, para erradicar la pobreza, para tener mas justicia, o para transformar el mundo en un lugar habitable con políticos que solo piensan en ellos mismos: sus conveniencias, sus alianzas, sus reelecciones, su riqueza, sus estrategias proselitistas, sus amigos, sus ingresos… bla, bla, bla.

Yo sé que no son solo ellos quienes tienen todo el poder de cambiar la realidad, porque ya me imagino comentarios de este tipo, pero sé que tienen mucha responsabilidad y no hacen lo que deben.

Defiendo y creo en el sistema democrático, pero me cuesta pensar de que forma saldremos adelante, siento que es perverso, que no me deja alternativa: o la democracia corrupta o la incalificable dictadura.

Son lo peor de la sociedad, lo mas bajo de todo, y nosotros nos creemos que van a solucionar nuestros problemas, renovamos nuestras esperanzas y ellos no están a la altura.

No nos queda otra que intentar cambiar el mundo desde nuestros lugares, y aparte de todo lo que hay que solucionar, están los políticos, como un escollo mas, como una trampa que hay que sortear.

(Gracias Quino)

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Colores que destiñen

10 04 2009

No me sorprendió, verdaderamente lo estaba esperando.

Hace unos años mi tarea en Nuestras Huellas me llevó a La Cava, un barrio humilde muy grande en el municipio de San Isidro. Nuestra intención era ofrecer microcréditos para apoyar ó fomentar microemprendimientos.

Mas allá del proyecto, y de lo que implica entrar en un lugar tan pobre y enorme, me quedó en el recuerdo una imagen, que describe a la perfección el asco que me provoca la clase política argentina: los pasillos de la villa, estaban cubiertos por unos ladrillos o baldosas con el nombre del intendente: POSSE. 

Así que pueden imaginarse la gente caminando todos los días mirando el piso y leyendo el nombre del intendente… se parece mucho a la ciencia ficción, o a 1984 de Orwell.

Por eso cuando me enteré lo del muro, no me sorprendió, lo estaba esperando.





Crisis canallas

9 03 2009

La contratapa de Página 12 del sábado pasado es imperdible.

 Por Sandra Russo

“Los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Esa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos. Curiosamente, no lo he leído en un periódico americano, sino en uno de Bangladesh.” Esto es blanco sobre negro. Es una reflexión que vertió el lingüista Noam Chomsky en una entrevista publicada esta semana en El País. Mil millones de famélicos no constituyen una crisis en el mundo global. La globalización los fabricó, los asimiló y los naturalizó. Los parámetros con los que se evalúa qué tal anda el mundo dejan afuera el hambre, mientras tiemblan con las hipotecas. Si a la situación actual se la define como crítica, es porque los que entraron en crisis son los incluidos. Los excluidos va de suyo que no deben soportar ninguna pérdida más que la de la propia vida, porque no tienen más que eso.

El diario El País, que hace tiempo se inclina a la derecha, presenta a Chomsky como “uno de los intelectuales más conocidos y mejor valorados fuera de su país”, pero también lo salpica con dos adjetivos poco inocentes: “sempiterno idealista”. De modo que lo que diga el autor de Los guardianes de la Libertad, entre tantas otras obras que desnudaron la manipulación capitalista del sujeto, será leído como el pensamiento de un idílico defensor de las causas perdidas.

Todavía trabajando en su vieja oficina del MIT (Massachusetts Institute of Technology), Chomsky acaba de cumplir sus 80. Aunque ya se jubiló, sigue yendo diariamente al Departamento de Filosofía y Lingüística, donde una foto de Bertrand Russell preside su despacho. Chomsky fue una de las pocas voces con reflejos para criticar el silencio del nuevo presidente norteamericano ante el primer conflicto internacional que hacía necesaria una posición: el ataque israelí a la Franja de Gaza. Pero como él mismo explica, a pesar de que Estados Unidos puede efectivamente ser considerado un país con una gran libertad de expresión, “la libertad tiene muchas dimensiones y otras formas de control, por ejemplo, a través del impacto de la concentración de capital. Por eso usted verá mis artículos en diarios de Johannesburgo, pero nunca en The New York Times”.

Este hombre que vive y piensa en Estados Unidos no es influyente en su país. El aparato mediático privado pero oficial se ocupa de que él escriba y diga lo que quiera, pero también de que esas opiniones queden en la esfera de los que desean lo imposible. Porque sostener que el mundo vive una crisis porque alberga a mil millones de hambrientos es, para ese aparato de poder, una tontería bienintencionada dicha por un “sempiterno idealista”, un dúo de palabras neutralizadoras que bajan de antemano la tensión de las palabras de Chomsky.

A nadie se le hubiera ocurrido tomar medidas drásticas contra el hambre. También es de pueriles y bienintencionados hablar de “seguridad alimentaria”, una noción que manejan los organismos internacionales como la FAO, pero que no operan sobre la realidad ni sobre los gobiernos. Mientras sean los excluidos los que pierdan la vida, no pasará nada. El problema es cuando los incluidos comienzan a perder sus bienes.

El periodista le comenta que para los políticos norteamericanos ya no es el terrorismo “la mayor amenaza mundial, sino la inestabilidad provocada por la crisis”. Y Chomsky replica qué sentido le dan los políticos norteamericanos a la palabra “estabilidad”: la subordinación a Estados Unidos. Quizá a eso se haya referido el jefe de la CIA cuando incluyó en su lista de países con riesgo de inestabilidad a Venezuela, Ecuador y la Argentina. “¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza? Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos mismos dominan y controlan.”

Otro cuadro cuelga en el despacho de Chomsky en el MIT: una imagen del ángel exterminador junto al salvadoreño cardenal Romero y los seis jesuitas que fueron asesinados con él en los ’80 por escuadrones de la muerte. “Uno de mis fracasos es que ningún norteamericano sepa qué significa ese cuadro.” Nunca lo sabrán. No saben lo que no les importa. No lo quieren saber. Así como los que en este país han reflotado el asunto de la pena de muerte. No quieren saber de la inseguridad de los otros, sólo de la propia y la de quienes se les parecen.

Esta semana, la farándula ha sido muy tenida en cuenta en los programas periodísticos. Moria Casán, Sandro, Carmen Barbieri y otros tantos con menos taquilla han salido a “sincerarse” y a “decir lo que piensa el pueblo” (como dijo Susana Giménez, a quien cuesta imaginársela sin atavío animal print y muchísimo más caminando por alguna calle de tierra). Moria Casán supo decir que no quiere ver pobres porque le descompensan la energía. Usan autos blindados y vidrios polarizados. No toleran que el barro salpique las burbujas de jabón líquido que son sus vidas. Pero, por lo visto, son perfectamente capaces de crear microclimas cuando los monopolios mediáticos abogan por el agite y por el “así no se puede seguir”.

El hambre sigue siendo un crimen todavía más flagrante en el país, cuya dirigencia rural es arengada por la oposición para que no acuerde, para que no pacte, para que no se calme. Hay crisis reales invisibles, y crisis talladas a la medida de unos cuantos canallas.





Una mirada Judía

20 02 2009

 

La intención de este blog es dar información, intentando brindar herramientas para pensar libremente. Poder tomar partido con fundamentos.

 

Una amiga uruguaya me mandó este artículo del 13 de febrero del semanario Búsqueda.

Para serles sincero, son muchas las cosas con las que no adhiero, pero tengo la necesidad de publicarlo, y que cada cual saque sus conclusiones.

 

Lágrimas flechadas

Por Marcos Cantera Carlomagno, doctor en Historia y escritor

 

El último enfrentamiento armado en la Franja de Gaza actualiza varios problemas fundamentales para la democracia. ¿Qué debe hacer un estado democrático para proteger a sus ciudadanos de constantes ataques terroristas? ¿Cómo debe actuar un estado democrático cuando una serie de dictaduras (Irán, Siria, Libia) junto con una larga cadena de bandas terroristas (Al Qaeda, Hermanos musulmanes, Hezbollah, Hamas) tienen como objetivo explícito eliminarlo del mapa? ¿Cómo deben actuar las otras democracias frente a esto? ¿Cuál debe ser la actitud de la opinión pública occidental frente al atropello totalitarista? ¿Cómo se hace para que las masas fanatizadas entiendan que no habrá un Estado palestino mientras sigan persiguiendo la eliminación de Israel?

Lo sucedido en Gaza permite sacar algunas conclusiones. Por un lado ha quedado al desnudo una vez más la irresponsabilidad y el infantilismo de una opinión pública que no está dispuesta a admitir la más mínima limitación de sus propias libertades y derechos pero que apoya, o ve con simpatía, el accionar de grupos fundamentalistas (los mismos grupos fundamentalistas, recordemos, que allí donde tienen el poder –Irán, Afanistán, Siria, Libia, etc.- no toleran el más mínimo espacio para dichas libertades y derechos).

Por el otro, hay que resaltar el hecho de que mientras la opinión pública occidental demostraba una catastrófica confusión mental, la organización Palestina más importante (Al Fatal) y la mayoría de los países árabes no movieron un dedo por Hamas durante todo el conflicto militar. Ni siquiera Irán, gran cuco antijudío, hizo algo para ayudar a su brazo armado en Gaza.

 

El retiro de las tropas israelíes dejó a luz una resaca en donde aparecieron cadáveres de miembros y simpatizantes de Al Fatal y otros grupos palestinos, asesinados por Hamas en un práctico ajuste de cuentas. De igual manera, muchos hospitales con nombre y apellido desmienten la cantidad de heridos recibidos durante los bombardeos; muchos vecinos denuncian ante los observadores de las NacionesUnidas el uso de la población civil como escudo por parte de Hamas, la instalación de arsenales en casas privadas y edificios de las Naciones Unidas, etc.

¿Dónde están los 1500 muertos que anunció Hamas? ¿Quién se responsabiliza ahora por haber difundido y defendido cifras de muertos y heridos claramente infladas?

 

Todo esto lleva directamente a una molesta pregunta: ¿cuánto hay de “solidaridad” con los palestinos por parte de esa opinión pública emocionalmente movilizada y cuánto hay de antisemitismo duro y puro?

¿Hasta dónde nos conmueve la situación de los musulmanes bombardeados y dónde comienza nuestro histórico desprecio por el judío?

Inquieta bastante que esos corazones tan afligidos por el sufrimiento de los civiles palestinos no hayan derramado media lágrima colectiva cuando Hamas y Al Fatal hace un año pelearon una sangrienta guerra civil con cientos de víctimas civiles.

Inquieta que la misma opinión pública que se enfurece cuando Israel mata musulmanes no se alteró en lo más mínimo cuando los serbios masacraron muchos más musulmanes en Bosnia.

Inquieta bastante que a la misma opinión pública que se le pararon los pelos de punto por el horror de la intervención israelí en Gaza, ni se le arquearon las cejas cuando Rusia, hace unos pocos meses, invadió un país vecino (Georgia), matando a una buena cantidad de civiles.

Inquieta bastante que se lloren las víctimas de los misiles israelíes pero no se lloren las víctimas de los misiles palestinos.

 

Acá, evidentemente, hay un problema de lágrimas flechadas que es menester estudiar.

Me recuerdan, estas contradicciones, cuando se manifestaba contra Estados Unidos por la guerra de Vietnam pero no se manifestaba contra la Unión Soviética por la guerra de Afganistán.

Me recuerdan cuando se protestaba contra la intromisión militar de Estados Unidos en otros países pero se hacía la vista gorda cuando los tanques soviéticos invadían Hungría y Checoslovaquia.

Me recuerdan cuando se condenaba a Hitler por el genocidio de millones de personas pero no se condenaba a Stalin por un genocidio más grande aún.

Me recuerdan cuando quienes salen a la calle a protestar contra la falta de libertades en América, aplauden el sistema totalitario en Cuba.

 

¿Por qué es terminantemente necesario que en Uruguay defendamos la libertad de entrar y salir, cambiar de trabajo, elegir profesión, criticar al gobierno, tener acceso a las ofertas del mercado, pintar la casa del color que se nos antoje y opinar lo que se nos cante sobre cualquier tema imaginable y no es necesario que ese mismo sagrado principio rija en otras partes?

¿Por qué es terminantemente necesario que acá haya elecciones libres y no causa enojo que en Cuba el mismo pirulo lleve 50 años atornillado al poder?

Contradicciones imposibles de entender.

 

Por eso, por todo eso y por mucho más que es como eso y que va en esa misma dirección, me gustaría agregar una pregunta a mi serie de preguntas iniciales: cómo debe hacer un estado democrático para defenderse de una opinión pública que se autoproclama democrática y no lo es? 

gaza





Clases de historia

8 02 2009

Anoche fui a ver una ópera-cumbia argentina llamada ¡Mueva la patria! en La Trastienda, una puesta hecha por la revista Barcelona, la trastienda y autobombo.tv. (Jueves, viernes y sábados de enero y febrero a las 21hs.)

Recomiendo que vayan, es una clase de historia en una hora y media. Va desde el 1810 a la actualidad, muy interesante, ácida, real y super divertida.

Viene bien otra mirada…

san-martin





Desde Palestina…

5 01 2009

Tengo una amiga que hace un tiempo se casó con un palestino y vive allá. Quiero compartirles un mail que me envió:

 

Siento dolor, rabia, impotencia, desasosiego, náuseas… Quiero que esto se acabe, que no haya tanta gente sufriendo y muriendo, que desaparezcan los políticos que dicen que en Gaza no hay crisis humanitaria y que la culpa de todo la tiene Hamas, y los que tienen en sus manos poner fin a esta guerra y no hacen nada al respecto… Pienso demasiadas cosas al mismo tiempo, y a vez ninguna. La mente se me blanquea por momentos, y sólo trato de evadir las imágenes que se me quedan grabadas en la cabeza cada vez que veo un noticiero.

Aquí en Cisjordania sólo hay protestas y enfrentamientos con los soldados israelíes en los checkpoints, pero es inevitable sentir la guerra como propia y el ataque como un ataque contra todo el pueblo palestino, del cual me siento parte por mi esposo y por la profunda solidaridad que siento con Palestina. Desde mi casa alcanzamos a oír a veces las explosiones por la acústica que hacen las montañas. Por la noche vemos las luces de toda la costa del Mediterráneo, desde tel Aviv hasta Ashkelon, el sur de Israel donde están cayendo los rockets de Hamas… Este es un territorio muy chiquito, todo pasa en cuestión de pocos kilómetros.

Gracias por tu mensaje! Me cae muy bien en momentos en que mi ánimo está realmente bajo… Te mando un abrazo grande,