Finanzas éticas, Error104

28 09 2009

Gracias Marto por esta info!

La verdad que lo que dice me gusta, me atrae, aunque no tengo super claros los detalles técnicos del planteo. Comercio Justo, microfinanzas, bancos éticos, son bases de un mundo que me gustaría vivir.

Aclaración nro. 1: Cuando salió estuve a punto de postear el error de la división equivocada, pero gracias a mi amigo Oso no lo hice.

Aclaración nro. 2: Muchas organizaciones sociales, éticas y solidarias haríamos un desastre (positivo) con usd 104 por persona.

Acá la web: http://www.error104.com/





Crisis canallas

9 03 2009

La contratapa de Página 12 del sábado pasado es imperdible.

 Por Sandra Russo

“Los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Esa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos. Curiosamente, no lo he leído en un periódico americano, sino en uno de Bangladesh.” Esto es blanco sobre negro. Es una reflexión que vertió el lingüista Noam Chomsky en una entrevista publicada esta semana en El País. Mil millones de famélicos no constituyen una crisis en el mundo global. La globalización los fabricó, los asimiló y los naturalizó. Los parámetros con los que se evalúa qué tal anda el mundo dejan afuera el hambre, mientras tiemblan con las hipotecas. Si a la situación actual se la define como crítica, es porque los que entraron en crisis son los incluidos. Los excluidos va de suyo que no deben soportar ninguna pérdida más que la de la propia vida, porque no tienen más que eso.

El diario El País, que hace tiempo se inclina a la derecha, presenta a Chomsky como “uno de los intelectuales más conocidos y mejor valorados fuera de su país”, pero también lo salpica con dos adjetivos poco inocentes: “sempiterno idealista”. De modo que lo que diga el autor de Los guardianes de la Libertad, entre tantas otras obras que desnudaron la manipulación capitalista del sujeto, será leído como el pensamiento de un idílico defensor de las causas perdidas.

Todavía trabajando en su vieja oficina del MIT (Massachusetts Institute of Technology), Chomsky acaba de cumplir sus 80. Aunque ya se jubiló, sigue yendo diariamente al Departamento de Filosofía y Lingüística, donde una foto de Bertrand Russell preside su despacho. Chomsky fue una de las pocas voces con reflejos para criticar el silencio del nuevo presidente norteamericano ante el primer conflicto internacional que hacía necesaria una posición: el ataque israelí a la Franja de Gaza. Pero como él mismo explica, a pesar de que Estados Unidos puede efectivamente ser considerado un país con una gran libertad de expresión, “la libertad tiene muchas dimensiones y otras formas de control, por ejemplo, a través del impacto de la concentración de capital. Por eso usted verá mis artículos en diarios de Johannesburgo, pero nunca en The New York Times”.

Este hombre que vive y piensa en Estados Unidos no es influyente en su país. El aparato mediático privado pero oficial se ocupa de que él escriba y diga lo que quiera, pero también de que esas opiniones queden en la esfera de los que desean lo imposible. Porque sostener que el mundo vive una crisis porque alberga a mil millones de hambrientos es, para ese aparato de poder, una tontería bienintencionada dicha por un “sempiterno idealista”, un dúo de palabras neutralizadoras que bajan de antemano la tensión de las palabras de Chomsky.

A nadie se le hubiera ocurrido tomar medidas drásticas contra el hambre. También es de pueriles y bienintencionados hablar de “seguridad alimentaria”, una noción que manejan los organismos internacionales como la FAO, pero que no operan sobre la realidad ni sobre los gobiernos. Mientras sean los excluidos los que pierdan la vida, no pasará nada. El problema es cuando los incluidos comienzan a perder sus bienes.

El periodista le comenta que para los políticos norteamericanos ya no es el terrorismo “la mayor amenaza mundial, sino la inestabilidad provocada por la crisis”. Y Chomsky replica qué sentido le dan los políticos norteamericanos a la palabra “estabilidad”: la subordinación a Estados Unidos. Quizá a eso se haya referido el jefe de la CIA cuando incluyó en su lista de países con riesgo de inestabilidad a Venezuela, Ecuador y la Argentina. “¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza? Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos mismos dominan y controlan.”

Otro cuadro cuelga en el despacho de Chomsky en el MIT: una imagen del ángel exterminador junto al salvadoreño cardenal Romero y los seis jesuitas que fueron asesinados con él en los ’80 por escuadrones de la muerte. “Uno de mis fracasos es que ningún norteamericano sepa qué significa ese cuadro.” Nunca lo sabrán. No saben lo que no les importa. No lo quieren saber. Así como los que en este país han reflotado el asunto de la pena de muerte. No quieren saber de la inseguridad de los otros, sólo de la propia y la de quienes se les parecen.

Esta semana, la farándula ha sido muy tenida en cuenta en los programas periodísticos. Moria Casán, Sandro, Carmen Barbieri y otros tantos con menos taquilla han salido a “sincerarse” y a “decir lo que piensa el pueblo” (como dijo Susana Giménez, a quien cuesta imaginársela sin atavío animal print y muchísimo más caminando por alguna calle de tierra). Moria Casán supo decir que no quiere ver pobres porque le descompensan la energía. Usan autos blindados y vidrios polarizados. No toleran que el barro salpique las burbujas de jabón líquido que son sus vidas. Pero, por lo visto, son perfectamente capaces de crear microclimas cuando los monopolios mediáticos abogan por el agite y por el “así no se puede seguir”.

El hambre sigue siendo un crimen todavía más flagrante en el país, cuya dirigencia rural es arengada por la oposición para que no acuerde, para que no pacte, para que no se calme. Hay crisis reales invisibles, y crisis talladas a la medida de unos cuantos canallas.





Meatrix 2.5 (Última parte)

18 02 2009

Esta es la última parte.

(Todos estos videos se ven con muchísima mayor calidad haciendo click acá)





Meatrix II

17 02 2009

 

Acá va la segunda parte…





Meatrix: un poco de conciencia alimentaria

16 02 2009

Hace algún tiempo escribí sobre como ser consumidores responsables y el concepto de comercio justo, como primer paso personal para cambiar el mundo desde lo pequeño de todos los días.

Buceando un poco en ese tema, encontré información sobre  Meatrix, un grupo de gente que trabaja para terminar con las prácticas destructivas y peligrosas de la cría intensiva de animales y promover la agricultura sustentable.

Este video (son tres en total) me parece muy gracioso, super creativo y con un montón de información que puede sernos de mucha utilidad.





¿Es posible evitar la recesión?

2 01 2009

Como antiguo alumno del IAE recibo el newsleter semanal. En este caso, les comparto dos párrafos (el primero y el último) de un artículo del Prof. Juan José Llach:

Es muy difícil, pero no imposible, que la Argentina esquive una recesión. Muy difícil, por dos razones. Una, porque dependerá en gran medida de lo que ocurra con la economía mundial, y muy especialmente con los precios de los commodities. La segunda, porque aquí debe remontarse además la cuesta de la desconfianza generada primero por el conflicto del campo y luego por la “reforma provisional”, y en alguna medida también por el blanqueo de capitales.
No es imposible, salvo que el contexto mundial empeore, porque todavía hay políticas disponibles que no se han puesto en marcha y que podrían ayudar a evitar lo peor.

Pero la clave es reparar la confianza dañada. El recurso a los 16.000 millones de dólares del FMI ayudaría mucho, pero por ahora se lo sigue soslayando. También sería muy importante un remozado y generoso seguro de desempleo, no sólo para amenguar los efectos sociales de la crisis, sino también para animar a gastar a los muchos que hoy temen perder su empleo.

En fin, el Gobierno podría tratar de apoyar políticas de este tipo llamando a una concertación o acuerdo. Sin medidas de esta índole, y salvo que la economía mundial dé una favorable vuelta de campana, una rápida salida en V de la crisis que luce improbable sin coordinación global, la economía argentina estará el año próximo en recesión, moderada si el mundo no profundiza su caída y si acá no se cometen más errores y se moderan los efectos de los ya hechos.





Crisis financiera, depresión.

30 12 2008

 

Comentario de mi amigo Germán Longuet (columnista financiero del blog): Leyendo hoy tu blog, vi que uno de los post mas leídos era uno que te mande sobre los Bancos Americanos…, como no quiero ser menos te mando ahora otro muy interesante que lei en The Economist:

 

En el diario “The Economist” salió esta tabla con el PBI de varios países para 2008 y est del 2009, además datos de inflación y desempleo.

 

http://www.economist.com/markets/indicators/displaystory.cfm?story_id=12818120

 

Lo interesante es ver que cuando los países suman un año entero de caída de PBI técnicamente se denomina estado de “depresión”, en el 2008 pocos aun entraron en depresión (Ej. Italia, Irlanda), fíjense como cambia en el 2009 donde la mayoría muestran signo negativo….

 

(Muchas gracias Germán!)





Bancos que no bancan

14 11 2008

Muchas veces pienso si en realidad los bancos no deberían tener un fin social, o al menos más social. Aunque parezca utópico, creo que tienen una posibilidad grandísima de apoyar a las empresas pequeñas y medianas, sacando la mirada solo en sus intereses y necesidades.

Es increible ver como financian consumo, en vez de producción: he recibido muchas tarjetas de crédito con importantes límites, y con mi empresa se nos ha complicado mucho conseguir líneas de crédito. 

Será por eso que las microfinanzas sociales me atraen tanto, porque el foco esta puesto en las microempresarias, en ves de las ganancias.

Les paso dos links, un poco contradictorios: en este artículo de Infobae.com, se explica como han ganado dinero los bancos en los últimos meses, y este otro artículo de La Nación plantea la falta de financiamiento para las pymes ó este sobre la desaparición del crédito.

¿Habrá llegado la hora que los bancos banquen?





La crisis NINJA

23 10 2008

Mi amigo Pedro Conca me mostró este video, y aunque en este blog vengo poniendo muchos videos últimamente, tengo que mostrárselos por la claridad de conceptos.

Es un señor mayor, español, llamado Leopoldo Abadia, que con una simpleza increíble, aparte de mucho humor, explica la crisis que estamos viviendo.

No se lo pierdan…





Carta de Michael Moore

14 10 2008

Esta carta me la mandó mi hermano Agustín y aunque tarde, me parece interesante subirla. No se si realmente la habrá escrito él, pero merece ser leída.

Los ciudadanos de Estados Unidos han comenzado a salir a las calles para manifestar su descontento por el manejo de la crisis. El cartel dice: Rescaten a la gente, no a los bancos Los ciudadanos de Estados
Unidos han comenzado a salir a las calles para manifestar su descontento por el manejo de la crisis.

 

Amigos. Déjenme ir al grano. Mientras ustedes leen estas líneas se está llevando a cabo el robo más grande en la historia de este país.
Aunque no se están empleando armas, 300 millones de personas fueron tomadas como rehenes. No nos equivoquemos: después de cinco años de robarse medio trillón de dólares para llenar los bolsillos de sus
aliados que se enriquecen con la guerra, después de forrar con dinero a los magnates petroleros con 100 mil millones de dólares en los pasados dos años, Bush y sus secuaces –que pronto dejarán vacante la
Casa Blanca– están saqueando todos los dólares que se encuentran del Tesoro de Estados Unidos. Están barriendo con todos los cubiertos de plata que pueden mientras caminan rumbo a la puerta de salida.

No importa lo que digan, no importa cuántas palabras empleen para asustarlos; están recurriendo a las viejas triquiñuelas para fomentar el miedo y la confusión para mantenerse a sí mismos y a uno por ciento de la población asquerosamente rica. Sólo basta leer los primeros cuatro párrafos del reportaje principal del New York Times del pasado lunes para conocer de qué se trata todo este asunto:

“Aunque los legisladores trabajaron en los detalles del rescate de la industria financiera por 700 mil millones de dólares, Wall Street volvió a buscar la manera de lucrar con el plan.

“Las firmas financieras cabildearon para lograr la cobertura de todas las formas de inversiones problemáticas, no sólo las relacionadas con las hipotecas.

“Al mismo tiempo, las firmas de inversión maniobraron para supervisar todos los activos que el Tesoro planea eliminar de los registros de las instituciones financieras, una actividad que podría generarles cientos de millones de dólares al año en honorarios. Nadie quiere ser excluido de la propuesta del Tesoro para la compra de los activos de mala calidad.”

Increíble. Wall Street y sus partidarios fueron los artífices de este desorden y ahora pretenden limpiarlo como viles bandidos. Hasta Rudy Giuliani está haciendo cabildeo con su consultoría para ser contratado (recibir sueldo) y brindar asesoría en el rescate.

El problema es que nadie sabe en verdad a qué se debe este “colapso”.
Aun el secretario del Tesoro, Paulson, admitió ignorar la cantidad exacta que se requiere (¡se le ocurrió de la nada la cifra de 700 mil millones!) El director de la oficina de presupuestos del Congreso afirma que no podía entenderlo ni explicarlo.

No obstante, dicen histéricos que ¡el final está cerca! ¡Pánico! ¡Recesión!

¡La Gran Depresión! ¡Y2K! ¡La gripe aviar! ¡Abejas asesinas! ¡Debemos aprobar la ley del rescate hoy mismo! ¡El cielo se está cayendo! ¡El cielo se está cayendo!

¿Cayéndosele a quién? No hay NADA en este paquete de “rescate” que baje el precio de la gasolina que debemos cargar en nuestros vehículos para ir al trabajo. NADA en esta iniciativa nos protegerá de perder nuestro hogar. NADA en esta iniciativa nos dará un seguro médico.

¿Seguro médico? Mike, ¿por qué hablas sobre ese tema? ¿Qué tiene que ver con el colapso de Wall Street?

Tiene mucho que ver. El supuesto “colapso” fue desencadenado por la moratoria y la pérdida de hogares de la gente con deudas hipotecarias.
¿Saben por qué tantos estadunidenses están perdiendo sus hogares? Los republicanos explicarían que se debe a que muchos idiotas de la clase trabajadora recibieron hipotecas que en realidad no podían pagar. Pero la verdad es ésta: la razón número uno por la cual la gente se declara en bancarrota es por el costo de sus cuentas médicas. Déjenme ponerlo de forma más simple: si tuviéramos un sistema universal de salud, esta crisis hipotecaria jamás habría sucedido.
El objetivo de este rescate es proteger la obscena acumulación de riqueza que ha sido amasada en los ocho años anteriores. Es para proteger a los accionistas que poseen y controlan a las corporaciones en Estados Unidos. Es para asegurarse que sus yates y mansiones y su “forma de vida” no sean interrumpidos mientras el resto de los
estadunidenses sufren y luchan para pagar las cuentas. Dejemos que los ricos sufran al menos una vez. Que paguen el costo del rescate.
Estamos gastando 400 millones de dólares al día en la guerra de Irak.
¡Que acaben de una vez con la guerra y nos ahorraremos otro medio trillón de dólares!

Están protagonizando un golpe de Estado financiero en contra de nuestro país.

Esperan que el Congreso actúe rápido para evitar que piensen, antes de que tengamos la oportunidad de detenerlos. Así que dejen de leer esto y hagan algo ¡YA! Pueden poner manos a la obra de manera inmediata:

1. Llamen o envíen un correo al senador Barack Obama. Díganle que no necesita sentarse a ayudar a Bush y a Cheney y todo el desastre que han provocado. Díganle que tiene la inteligencia para detener el ritmo de los acontecimientos y encontrar cuál es el mejor camino a escoger.
Digámosle que los ricos deben pagar por la ayuda que se les proporciona. Usemos la influencia que tenemos en estos momentos para insistir en una moratoria a todos los embargos e insistir en adoptar la cobertura universal de salud, y decirles que el pueblo necesita tomar las riendas de las decisiones económicas que afectan nuestras
vidas, no a los barones de Wall Street.

2. Tomen las calles. Participen en cualquiera de las cientos de manifestaciones espontáneas que están brotando en todo el país (especialmente aquellas cerca de Wall Street y DC).

3. Llamen a sus representantes en el Congreso y en el Senado.
Cuéntenles lo que le dijeron al senador Obama.

Cuando uno se equivoca en la vida, los errores se pagan en el infierno. Cada uno de ustedes que leen este texto, conocen esa lección elemental y ha pagado las consecuencias de sus actos en algún punto de su vida. En esta gran democracia no podemos permitir que exista un conjunto de reglas para la mayoría de los ciudadanos trabajadores y
otras reglas para la elite, la cual, cuando se equivoca, recibe regalos en bandeja de plata. ¡No puede ser! ¡No de nuevo!

Suyo, Michael Moore